
La depresión es un problema que afecta cada vez a más personas en el mundo y según la OMS se convertirá en una de las principales causas de inactividad en el mundo para el 2020.
La depresión hace que la persona experimente un estado de debilidad, atonía muscular y un enlentecimiento de la movilidad. A causa de ella se produce un estado de inactividad por factores diferentes a los del cansancio, quien padece de depresión siente una marcada falta de energía y le cuesta hasta levantarse de la cama, ducharse, vestirse o realizar cualquier labor habitual.
En los estados depresivos suele sobrevenir el encierro, las “ganas de permanecer a solas y a oscuras en la cama” a modo de resguardo cuando en realidad el mayor problema está en la depresión misma que puede invalidar a quien la padece.
Si bien la actividad física no cura la depresión, el tener alguna actividad ayuda a revertir la inactividad y estimular la secreción de endorfinas que reducen el estado de ánimo negativo; lo ideal es que el trabajo físico sea grupal para que el deprimido salga del aislamiento al que se somete.
No está de más aclarar que mientras más a tiempo se tome y trate la depresión, mayores son las posibilidades de una rápida recuperación; el tratamiento tiene que ser realizado por un equipo de especialistas en el tema.


